Con mi propia voz

Los secretos y claves del cine, en la voz de las estrellas que forjaron su leyenda.

Apenas quedan testimonios del paso de las grandes estrellas por los principales festivales de cine antes de que existiera internet. Tan solo unas pocas imágenes en vídeo, alguna que otra fotografía y el vago recuerdo de periodistas y críticos que cubrieron esos certámenes dan fe de su presencia en lugares como Cannes, Berlín, Venecia o San Sebastián.

TCM ha conseguido reunir, sin embargo, un precioso material que recupera lo que dijeron ante los micrófonos inolvidables actores como Jack Lemmon, Kirk Douglas, Sophia Loren o Gregory Peck y realizadores tan importantes como Joseph L. Mankiewicz, Stanley Donen o Robert Wise: el sonido de las ruedas de prensa que ofrecieron cuando fueron homenajeados en aquellos eventos.

Con mi propia voz es una serie de pequeñas piezas audiovisuales, de menos de tres minutos de duración, elaboradas a partir de unas antiguas grabaciones realizadas entre 1989 y el año 2000 en los principales festivales cinematográficos del mundo, y que proceden del archivo de El Cine de Lo que yo te diga, el legendario programa de la Cadena Ser que marcó a toda una generación de oyentes aficionados al cine.

En ellas, por ejemplo, podemos escuchar lo que dijo Sophia Loren en la Berlinale de 1994, cuando le concedieron un Oso de Oro por toda su carrera. “Tenía 22 años cuando fui a los Estados Unidos por primera vez. Tuve que aprender muchísimas cosas y adaptarme a lo que hacían. Traté de aprender su método y finalmente, cuando estaba haciendo mis películas, el equipo parecía italiano porque me seguían a todas partes”.

Jack Lemmon explicaba en febrero de 1996, también en Berlín, que nadie sabía realmente qué es lo que hacía que una película se convirtiera en un éxito. “Creo que la suerte siempre ha jugado un papel muy importante en cualquier carrera artística”, dijo.

El director Joseph L. Mankiewicz, autor de títulos como Eva al desnudo o La condesa descalza, reflexionaba en el Festival de San Sebastián de 1992 sobre el llamado star system. “Solo existe un poder que pueda fabricar una estrella y es el público”, afirmaba. “Por el contrario, mucha gente gastó muchos millones de dólares en crear estrellas que nunca lo fueron”. “Me retiré -dijo en esa edición- por dos razones. El cine ya no me quería y yo no quería filmar más”.

En el año 2000, en el Festival de Cannes, Gregory Peck emocionaba a todos los presentes recalcando que “lo que verdaderamente perdura no es la fama sino el trabajo y la familia”. Y contaba una anécdota: “Un día estaba haciendo una película con Ava Gardner y, paseando por los estudios, la gente se paraba y se quedaba inmóvil, desde los operadores de cámara a los ejecutivos, para verla pasar. Me parece que todo era más divertido entonces”.

Gracias a este material, podemos oír a estos grandísimos intérpretes y cineastas recordando su trayectoria profesional y rememorando las anécdotas que salpicaron su vida. Unas palabras que, afortunadamente, no se las llevó el viento sino que, pasados los años, pueden volver a sonar.