La noche que no acaba

Un acercamiento a la figura de la actriz Ava Gardner y a los años en los que la actriz vivió en España.

Ava Gardner llegó a España en 1950 para rodar Pandora y el holandés errante en Tossa de Mar. Era la primera vez que la actriz salía de Estados Unidos y la primera vez que los habitantes de aquella localidad pesquera de la Costa Brava veían un grupo de visitantes extranjeros tan numeroso. En sus memorias Ava Gardner escribió: “De todas las condenadas películas que hice, Pandora sea quizás la menos famosa y, sin embargo, casi nada me ha influido tanto. Esa película cambió mi vida”.

Ava encontró en la oprimida y vital sociedad española un reflejo de sí misma y la mejor vía de escape a una vida de estrella de Hollywood que empezaba a detestar. Ava Gardner volvería España tres años después. Su matrimonio con Frank Sinatra estaba en crisis, acababa de someterse a su segundo aborto… Tras reunirse brevemente con Sinatra, que acudió a Europa en una gira como cantante, decidió que Madrid se convertiría en su refugio.

Basándose libremente en el libro de Marcos Ordóñez Beberse la vida, en La noche que no acaba el director Isaki Lacuesta sigue el rastro del paso de Ava Gardner por España. Una vida alocada, exagerada, envuelta en juergas, flamenco, toros, alcohol y que ha dado pie a mil y una leyendas. A través de entrevistas con testigos que la conocieron, la película recuerda sus relaciones con los toreros Mario Cabré y Luis Miguel Dominguín o sus conflictos con su vecino Juan Domingo Perón. Una vida con una cara alegre y frívola pero con un reverso amargo y vulnerable.

La noche que no acaba se centra asimismo en las películas que la actriz rodó en ese periodo de tiempo. Títulos como La noche de la iguana, La condena descalza o 55 días en Pekín. Es también una reflexión acerca del paso del tiempo y la soledad.

“La película está montada como un diálogo entre la Ava joven, que llega a España en los años cuarenta con Pandora, y la Ava mayor, que rueda Harem y muere al poco tiempo”, explica el director Isaki Lacuesta. “Es la historia de una chica y de una mujer mayor. Es una película sobre una mujer que envejece y a la que le pasan toda una serie de cosas. Lo que me gustaría es que el espectador llegara a ver simultáneamente, como si fueran dos capas superpuestas, a la actriz y la persona”.

Una misma actriz en dos momentos vitales diferentes. La actriz joven y la actriz madura. Dos voces en off que locutan las actrices Charo López y Ariadna Gil para quien este documental de creación es un collage que despierta un sinfín de preguntas y evocaciones: “¿Cómo una muchacha de Carolina del Sur pudo acabar encarnando el arquetipo de la mujer española tantas veces? ¿De qué huía la mujer más hermosa de la historia del cine? Preguntas y más preguntas que surgen mientras volvemos a mirarla hipnotizados por su belleza, su talento y su personalidad”.

La noche que no acaba es un retrato de una vida y, por extensión, la instantánea de un momento de la historia de España. Un país al que Ava Garder adoraba porque, según dijo en una ocasión, “tenía los mismos defectos que ella”.

La noche que no acaba se presentó en la sección Zabaltegi del Festival Internacional de San Sebastián en 2010.

La noche que no acaba

Dirección: Isaki Lacuesta; Guion: Isa Campo, Isaki Lacuesta; Producción ejecutiva: Rafael Portela, Domingo Corral; Dirección de fotografía: Diego Dussuel; Montaje: Diana Toucedo; Año de producción: 2010; Duración: 77m.